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Discursos dados por Sai Baba

09. 27/05/96 Caídas de Ravana

27 de Mayo de 1996

Brindavan

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El hombre se afana y lucha por alimentar su vientre.

Se esfuerza y batalla por la educación, pero no logra ser feliz.

¿Por qué los humanos están sumidos en la tristeza de esta manera?

¿No ayudaría el Señor si tan solo oraran con sinceridad?

Encarnaciones del Amor:

la verdad, la rectitud, la paz y el amor constituyen el fundamento de las Escrituras, la esencia de todas las religiones, el destino de todos los caminos y la esencia de todas las esencias.

El hombre se dedica a encontrar defectos en los demás, olvidando sus propias faltas. La causa de esto se puede encontrar en sus tendencias materialistas. El hombre está compuesto del Atma (Uno Mismo) y anatma (lo que no es uno mismo); shariram (el cuerpo) y shariri (el encarnado en el cuerpo); kshetra (el campo) y kshetrajna (el conocedor del campo); sthira (lo permanente) y asthira (lo efímero). En este universo no hay otra cosa que estas dualidades.

El mundo entero es un juego entre pravritti y nivritti, lo exterior y lo interior. El cuerpo y la materia pertenecen al ámbito de pravritti, mientras que el Atma, la conciencia, lo encarnado, pertenecen al ámbito de nivritti. Incluso los Avatares están sujetos a pravritti, ya que deben asumir un cuerpo humano. Rama no fue una excepción. Aunque era el Omnipotente y el Omnisciente, al haber asumido un cuerpo humano, debía comportarse como si también estuviera bajo el hechizo de la ilusión.

Rama se preparó para la batalla contra Ravana. Ravana había perdido a todos, incluyendo a su hijo Indrajit, su hermano Kumbhakarna y a muchos otros. Ahora, solo Ravana quedaba como una reliquia de Lanka. La batalla entre Rama y Ravana duró siete días y siete noches. Indra, encantado de que su enemigo, Indrajit, hubiera sido eliminado, envió al campo de batalla su carroza celestial equipada con las armas más poderosas, para uso de Rama. Era un espectáculo ver la carroza celestial conducida por Mathali, brillando esplendorosamente mientras descendía a tierra. Los vanaras (monos) la confundieron con otro truco de los demonios. Cuando las ruedas de la carroza tocaron tierra, Mathali descendió y dijo a Rama con las manos juntas: —Oh Señor, Indra ha enviado esta carroza y está dispuesto a luchar contra Ravana.

Rama mostró gran sentido práctico y lucidez mientras luchaba en el campo de batalla. Algunos preguntan por qué Rama recurrió a la guerra y causó la muerte de tantos. Quien crea, también tiene el derecho de castigar. En realidad, no es Dios quien castiga ni protege. Sus propias virtudes los protegen a ustedes, y sus vicios los castigan. Las personas no pueden escapar de las consecuencias de sus acciones. Ravana tuvo que enfrentar las consecuencias de sus infames actos. El castigo puede no llegar de inmediato, pero está destinado a llegar con certeza. Había llegado el momento para que Ravana enfrentara las consecuencias de sus malas acciones.

Una vez, su reina, Mandodhari, intentó hacerle entrar en razón, diciendo: —Oh, Ravana, estás cometiendo actos atroces y bajezas. Estás causando indescriptibles sufrimientos y penas a muchas damas puras y nobles. Los pecados en los que estás incurriendo regresarán contra ti. No puedes escapar de la ley inexorable del karma. Estoy plagada de todo tipo de temores por ti y por nosotros, aunque sea hija de un gran emperador, mi hijo Indrajit sea un héroe invencible y tú seas mi señor. Ten cuidado, porque las mujeres son como el fuego. No insultes a las mujeres con miradas, palabras ni actos malvados, pues es un gran pecado. Ravana no tomó en serio las palabras de Mandodhari. Por el contrario, se rió de ella.

La batalla entre Rama y Ravana fue feroz y terrible. Ravana lanzó el sarpastra (flecha serpiente). Todo el espacio se cubrió de serpientes. Rama respondió lanzando el garudastra (flecha águila), que devoró todas las serpientes en un instante. Ravana se sorprendió de cómo un simple humano que vagaba por la selva tuviera tal poder y destreza. Ahora recordó las palabras de Mandodhari. Ella le había dicho una vez: «Estás subestimando el poder y la destreza de Sri Rama, ¡oh Ravana! Rama no es un humano ordinario. Es la encarnación misma del Señor Narayana. ¿Sería posible para alguien construir un puente sobre el mar con la ayuda de simples monos? Has secuestrado a Sita, el modelo de castidad y virtud. Aún no es demasiado tarde. Acude a Rama. Devuélvele a Sita y pide su perdón». Ravana respondió en aquel momento: «Aunque pierda la vida, no pediré el perdón de Rama».

El séptimo día de la batalla, Rama lanzó el kantastra, que había recibido de Indra, y decapitó las diez cabezas de Ravana. El gran demonio colapsó y cayó.

Las diez cabezas de Ravana simbolizan los cuatro Vedas y los seis Sastras. Aunque Ravana dominaba todos estos textos, no pudo beneficiarse de ellos. La práctica es más importante que el simple dominio de los textos. Un orador que habló antes relató cómo Hanuman aconsejó a Vibhishana. Hanuman, mientras buscaba a Sita en Lanka, escuchó en un rincón de un palacio el canto del Rama Nama. Inmediatamente entró en la habitación de donde provenía el sonido del Rama Nama. Al entrar, encontró a Vibhishana e intercambiaron cortesías, pues ambos eran devotos de Rama. Vibhishana dijo a Hanuman: —Oh, Hanuman, aunque conociste a Rama hace apenas unos meses, has avanzado mucho en el ámbito del espíritu, y estás disfrutando de la dulce cercanía de Rama. Yo he estado cantando el Rama Nama durante muchos años; sin embargo, Rama no ha derramado su gracia sobre mí. No he tenido el darshan de Rama ni una sola vez.

Hanuman respondió: —Oh, Vibhishana, no quiere decir que debas participar en la misión de Rama y servir a su causa para obtener el pleno beneficio de cantar el Rama Nama. Además de realizar austeridades, japa y meditación, también debes participar en seva. El servicio es el verdadero barco de la vida. No basta con ver un fruto. Tu estómago no se llenará simplemente mirando el fruto. Debes comer el fruto y digerirlo.

Hay tres pasos que conducen a la transformación: jnatum, drashtum y praveshtum. Jnatum significa experimentar. Consideren un libro. Primero deben saber sobre el libro. Luego deben adquirirlo. Finalmente, deben leerlo; solo entonces disfrutarán del libro. De manera similar, no sirve de nada simplemente repetir el nombre de Dios. Deben traducir el Ramasmarnam a la vida real. Ravana dominó los Vedas, pero no practicó ni una sola palabra de ellos. Toda Lanka resonaba con el canto de los Vedas. Muchos demonios eran versados en los Vedas y los recitaban. Pero esta gente no practicó ni un ápice de lo que repetía. Aunque todos los Sastras proclaman «AYUDA SIEMPRE, NUNCA LASTIMES», Ravana no practicaba esta enseñanza.

El hombre tiene muchos poderes extraordinarios a su disposición, pero no es capaz de aprovecharlos. La razón es que está dominado por las tendencias mundanas. Pasa el tiempo desde la mañana hasta la noche buscando simplemente ganarse la vida.

Desde el amanecer hasta el anochecer sin descanso,

una lucha para llenar el estómago.

Estás desperdiciando tu vida en aprendizajes inútiles

y en actividades frívolas.

¿Qué has ganado, oh hombre, en esta lucha,

ignorando al Señor de ojos de loto?

Piensa profundamente en esto, oh, hombre.

El mundo de hoy está marcado por la injusticia, y estamos profanando nuestro tiempo al incurrir en la falsedad. Cuando contaminamos nuestra mente con la falsedad, nuestra vida también se vuelve falsa. Nuestra vista, nuestro aprendizaje y nuestros actos también serán falsos. Lo que está en la mente sale a través de los ojos, los oídos, la lengua y los actos. Solo lo que está dentro puede salir afuera. Ustedes deben atenerse firmemente al mandamiento de las Escrituras: sathyam vada. Cuando dan su palabra de hacer algo, DEBEN hacerlo. No cumplir con su palabra equivale a la falsedad. Tal acto no solo es falso, sino también una traición y un engaño.

El segundo mandamiento de las Escrituras es: dharmam chara (practiquen el dharma). Mucha gente dice no saber qué es el dharma y qué es el adharma. Influenciada por el interés personal y el egoísmo, la gente realiza actividades a discreción. Aunque sabe qué debe hacer y qué no hacer, finge no saber nada. Aunque ha escuchado muchas cosas buenas, ¿cuántas de ellas ha practicado?

¿Se extinguirá la oscuridad al oir hablar de una lámpara?

¿Se aliviará el paciente de su enfermedad al oir sobre el efecto de un medicamento?

¿Desaparecerá la pobreza de un pobre al oir sobre el poder del dinero?

A menos que practiquemos lo que aprendemos, no podemos ganar mucho en este mundo. El mundo no mejorará a menos que la gente practique cosas buenas en la vida. ¿Quién es un hombre? Es aquel que tiene una mente. ¿Qué es la mente? Es un conjunto de pensamientos. Nuestras tendencias provienen de nuestros pensamientos. Seremos dignos del nombre «hombre» solo cuando alejemos los pensamientos malvados.

¿De qué sirve nuestro aprendizaje superior?

¿Quién puede borrar el destino escrito sobre la frente?

Cuando en la mente surgen pensamientos malvados,

el hombre se vuelve torpe e inútil.

¿Ganó algo Ravana al dominar las sesenta y cuatro disciplinas? El aprendizaje debe conducir a la sabiduría. Pero el sistema educativo actual simplemente prepara a los estudiantes para un empleo. Las personas son arquitectas de su propia desgracia. Cuando Ravana colapsó en el campo de batalla, Mandodhari, su reina, llegó junto al cuerpo sin vida y se lamentó: —¡Oh Ravana! ¿Qué pasa ahora con todo tu aprendizaje? Te dije con frecuencia que enmendaras tus caminos. Es vergonzoso para un gran emperador como tú ser acosado y torturado por monos. Sin embargo, estoy feliz de que hayas muerto por mano de Rama. En ese momento llegó Vibhishana para ver el cuerpo de Ravana. Al principio, Mandodhari comenzó a reprender a Vibhishana. Luego, al dàndose cuenta de su error, dijo: —Oh, Vibhishana, reprenderte no tiene sentido. Con frecuencia aconsejaste bien a tu hermano, pero tus consejos no entraron en su cabeza.

Cuando la cabeza está vacía, se la puede llenar con cualquier cosa.

¿Cómo llenar una cabeza que está rellena de tonterías?

A menos que se elimine de la cabeza la escoria,

¿cómo se la puede llenar con sentimientos puros?

Mandodhari quiso correr hacia Sita y pedirle perdón. Luego se dijo a sí misma: «Debí haber visitado a Sita hace mucho tiempo. ¿De qué sirve ir a verla ahora?»

Ravana murió. Fue una escena lamentable. Hombres y mujeres lloraban por los muertos, y las mujeres que quedaron viudas lloraban sobre los cuerpos de sus esposos. Asimismo, los niños que quedaron huérfanos lloraban en el campo de batalla sobre los cuerpos de sus padres. La tristeza estaba escrita en los rostros de todos en Lanka. ¿Cuál fue la causa de todo esto? Fue la lujuria de Ravana la que causó la calamidad que cayó sobre Lanka. Una sola mosca es suficiente para provocar una catástrofe. Un pote entero de leche se convierte en veneno si se mezcla en él una gota de veneno. Aunque había buena gente en su reino, Ravana lo contaminó totalmente con su comportamiento venenoso. Incluso un pequeño defecto puede ser fatal. Aunque las hormigas son pequeñas, pueden matar a una gran serpiente.

De manera similar, el error puede ser menor, pero desastroso. La semilla puede ser pequeña, pero tiene el potencial de crecer hasta convertirse en un árbol gigantesco. La semilla tiene la capacidad de dar frutos y también espinas. Se debe tener precaución para sembrar solo semillas que den frutos y no espinas. De manera similar, un defecto debe eliminarse en la etapa inicial, ya que es difícil erradicarlo cuando asume proporciones gigantescas. Por eso los Upanishads establecieron: tasmai namah karman: salutaciones al trabajo. ¿Por qué debemos saludar al karma? Debemos hacer que nuestras acciones sean puras, sagradas y agradables al Señor. Los Vedas también establecieron que todo trabajo debe realizarse solo para el placer del Señor. Alguna vez, seremos protegidos por las acciones realizadas para el placer del Señor.

Hablen con la verdad y realicen acciones buenas. Si no pueden hablar con la verdad durante todo el día, al menos reserven un cierto período durante el cual practiquen obligatoriamente la verdad. Vivimos en la era de Kali, que tiene el potencial de obligar incluso a almas nobles a mentir. ¿Cuál es la causa de esto? Las malas compañías. Se dice: «Dime con quién andas y te diré quién eres». Ustedes adquieren las cualidades de las compañías que frecuentan.

Las buenas compañías generan desapego,

y el desapego previene la ilusión.

La ausencia de ilusión genera estabilidad,

y la estabilidad conduce a la liberación.

Siempre deben cultivar buenas compañías y evitar cuidadosamente las malas compañías. Huyan de las malas compañías, a cualquier costo. Apenas noten que están desarrollando una mala cualidad, deben abandonarla de inmediato. No se debe cometer pecado cuando se es consciente de que se trata de un pecado. Este fue el defecto fatal de Ravana. Cometió pecados con pleno conocimiento. Una acción, si se realiza inocentemente, no es un pecado.

Dilgan a la mente: —¡Oh, mente! Contempla el nombre de Rama con plena conciencia de lo que haces. La misma sustancia puede usarse para propósitos mundanos o sublimes. Una roca puede usarse como una losa, como un bloque de construcción o para tallar un ídolo. La losa se usa para caminar, el bloque de piedra para construir una mansión y el ídolo para la adoración. La piedra es la misma, pero se usa para diferentes propósitos.

Estudiantes: adopten un comportamiento excelente, ya sea en el mandir, la escuela, la univesidad o el albergue. Los estudiantes deben comportarse tan bien que todos queden impresionados.

Para la mente, el testimonio es la mente.

Para el cuerpo, el testimonio es la virtud.

Para los estúpidos, el testimonio es la estupidez.

Para todos, el testimonio es Swami.

No se acumula mal alguno si se realizan acciones buenas. Por lo tanto, sigan realizando solo acciones buenas. Ese tipo de comportamiento da valor a la vida humana. Un verdadero hombre es aquel que tiene la condición humana. Apenas se levantan por la mañana, díganse: «Soy un ser humano, no un animal ni un demonio».

Hoy, el mundo entero está sumido en la falsedad y la injusticia, causando una interminable falta de paz (asanthi). La verdad y la rectitud conducen a la paz (santhi), mientras que la falsedad y la injusticia causan asanthi. La combinación de la nuez de betel marrón, la hoja verde y la cal blanca da lugar al color rojo. El nuevo color surge debido a la mezcla de los tres ingredientes. La verdad es pureza, y el dharma es altruismo; la combinación de ambos lleva a la paz en el corazón humano. Es por esta combinación armoniosa que se puede cosechar la paz en el corazón humano. La verdad y el dharma son como las dos alas del pájaro; son como las dos ruedas de la bicicleta. No es posible andar en bicicleta con una sola rueda. Ravana, en lugar de sostener la verdad y el dharma, siguió y sostuvo solo la falsedad y el adharma. Por eso su vida fue destruida.

Tanto Rama como Ravana eran eruditos. Mientras que Rama dominaba solo treinta y dos disciplinas del aprendizaje, Ravana dominaba sesenta y cuatro disciplinas. La diferencia entre Rama y Ravana radica en su práctica. Mientras que Rama practicó todo lo que aprendió, Ravana no practicó ni un ápice de lo que había aprendido, lo que resultó en distorsiones de su personalidad.

El Ramayana no es una mera compilación de incidentes, como el secuestro de Sita, la furia de Rama, la muerte de Ravana, etc. Esto no es el verdadero Ramayana. Debemos entender el trasfondo espiritual del Ramayana. ¿Quién era Dasaratha? No era simplemente el emperador del reino de Kosala. Dasaratha simboliza la carroza del cuerpo humano, que tiene cinco órganos de acción y cinco órganos de percepción. Ayodhya no es una simple ciudad, la capital de Kosala. Ayodhya simboliza la fortaleza inexpugnable, es decir, el corazón. La capital está en el centro, rodeada por los diez órganos. Las tres esposas —Kausalya, Sumithra y Kaikeyi— simbolizan respectivamente lo puro (sátvico), lo inerte (tamásico) y lo apasionado (rajásico). Las tres reinas, que representan estos tres atributos, dieron a luz a Rama, Lakshmana, Bharatha y Satrughna, quienes simbolizaban la rectitud (dharma), la riqueza (artha), el deseo (kama) y la liberación (moksha). El dharma busca el prajnana. Rama, que es la encarnación del dharma, se casó con Sita, que era la encarnación del prajnana. Rama, acompañado por Sita (prajnana), fue al bosque de la ignorancia (ajnana). Allí, Ravana, la encarnación del mal (durnaya), raptó a Sita. Esto llevó a Rama a entrar en contacto con Sugriva, la encarnación del discernimiento (viveka), y Vali, la encarnación de la falta de discernimiento (aviveka). Rama se hizo amigo del discernimiento y mató a la falta de discernimiento.

Dado que tuvo que cruzar el mar de samsara (los apegos mundanos), adoptó la ayuda de Hanuman, la encarnación de la valentía (dairya). Después de cruzar el mar de samsara, se encontró cara a cara con Vibhishana, Ravana y Kumbhakarna, quienes eran las encarnaciones de los temperamentos puro, apasionado e inerte, respectivamente. El dharma destruyó al tamas (Kumbhakarna) y al rajas (Ravana) y coronó al sathwa (Vibhishana). Después de coronar al temperamento puro, Rama recuperó a Sita, la encarnación del conocimiento experimentado (anubhavagnana). El prajnana finalmente se transformó en anubhavagnana. La transformación del prajnana en anubhavagnana es la verdadera sabiduría. Uno debe crecer a través de pruebas y tribulaciones, para alcanzar la verdadera educación.

Puesto que estamos en el mundo de pravritti, incluso una persona pura puede convertirse en apasionada. Dado que Vibhishana (puro) estaba en compañía de Ravana (apasionado) y Kumbhakarna (inerte), tuvo que lamentarse mucho. Vibhishana esperó y esperó la hora de Dios. Finalmente, esa hora llegó, y fue coronado por el mismo Dios. Ramakrishna Paramahamsa también esperó mucho tiempo a Dios con un dolor moral insoportable. Fue su intenso anhelo y dolor lo que elevó a Ramakrishna a su naturaleza sublime. Él esperaba la visión de la Madre Kali hasta la noche, y cuando la noche estaba a punto de concluir, se lamentaba tristemente: «¡Oh! Este día también se ha desperdiciado sin ver a la Madre». Aunque en la misma ciudad de Calcuta vivían grandes intelectuales como Aravinda Ghose y Bipin Chandra Pal, hoy es el nombre de Ramakrishna el que se recuerda más en los corazones de la gente. Fue la fe intensa de Ramakrishna en la Divinidad lo que le valió un lugar inmortal en los corazones de la gente. Fue la fe inquebrantable de Ramakrishna lo que lo elevó a alturas sublimes. Dado que Ravana no tenía fe (Atma vishwasa), se hundió en profundidades abismales. Incluso sus austeridades (tapas) se convirtieron en tamas (inercia). Las austeridades deben fortalecer la fe, pero esto no ocurrió en el caso de Ravana.

El Ramayana despliega el conflicto y el choque entre la verdad y la falsedad, la justicia y la injusticia, la rectitud y la deshonestidad, el bien y el mal. Este es un choque eterno que ruge continuamente en el corazón humano. Bienaventurado es aquel que trasciende este choque y logra la victoria eterna. Cuando se logre esa victoria, el Ramarajya amanecerá en la Tierra.


Traduccion SBd