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12. 30/05/95 La esencia de la educación | 1995
Brindavan
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Na Tvevaaham Jaatu Naasam
Na Thwam Neme Janaadhipaah
Na Chaiva Na Bhavishyaamah,
Sarve Vayamatah Param.
Nunca hubo un tiempo en que Yo,
tú, o cualquiera de estos reyes gobernantes no existieran.
Y existiremos en el futuro,
por siempre jamás. [1]
El universo está lleno de muchos poderes. Un poder omnisciente, omnipotente y omnipresente impregna toda la Creación. Esta Fuerza divina es inmanente en cada átomo, como el azúcar en un jarabe. Los Upanishads llaman a esto Raso Vai Sah, o la dulzura omnipresente. Dios es la encarnación de la dulzura. Aunque esta dulzura está en todas partes, no es posible reconocer su omnipresencia. Sin embargo, todos pueden observar la existencia de la Divinidad.
La dulzura en la caña de azúcar, la amargura en las hojas de neem, el ardor en el ají, la acidez en el limón y el fuego en la madera: todos estos son pruebas directas de la existencia de Dios. Una planta germina de una semilla. Un pájaro emerge de un huevo. La recién nacida se convierte un día en madre. Estos son todos testimonios vivos de la existencia de la Divinidad. El hombre experimenta regocijo al ver picos majestuosos, ríos que murmuran, el océano profundo, bosques frondosos y jardines coloridos. ¿Cuál es la base de estos fenómenos? Únicamente la existencia de Dios.
No todos tienen la capacidad de comprender la omnipresencia de Dios, pero todos pueden identificar Su presencia. Jnaanaanaam Jnaanam Agram, Jnaanaanaam Jnaanam Uitamam: de todos los tipos de conocimiento, el Atma Jnana es el primero y el mejor. Encontramos diversas formas de conocimiento en el mundo: música, literatura, pintura, escultura, danza, materiales, entre otros. El Atma Jnana es supremo. El conocimiento mundano puede otorgarles erudición, fama, honor y títulos. Pero, Atmaanaam Atmam Uthamam: el título superior a todos los títulos mundanos es que ustedes son el Atma. Los Vedas dicen que el hombre es Amritaputra, el hijo de la inmortalidad. Este es el título más elevado.
Todo conocimiento mundano cambia con el tiempo y confunde el intelecto. Por esta razón, nuestros antiguos sabios dedicaron sus vidas a la adquisición del Atma Jnana, que es inmutable e ilumina el intelecto. para obtener tal sabiduría se necesitan algunas cualidades.
1. Sarve Loka Hito Ratah
Desear el bienestar de todos los seres, participando en acciones que beneficien a otros. Debemos cultivar la disposición para servir. La educación debe prepararlos a ustedes para ofrecer servicio. Entonces, despertarán verdadero respeto en los demás.
2. Sarve Jnaana Sampannah
Los estudiantes deben destacarse en todas las formas de conocimiento. Esto también se llama «Conciencia». Deben comprender y experimentar todos los aspectos de una situación. Las materias mundanas otorgan competencia en un ámbito limitado. Se perciben las situaciones con una perspectiva restringida. Si les pregunto qué es esto [un pañuelo], dicen: «un pedazo de tela». Esta respuesta muestra su limitado conocimiento mundano. Con una visión más amplia, lo identifican como «un pañuelo». El conocimiento espiritual es completo y permite abarcar todos los campos del conocimiento. Esto es "Conciencia total".
3. Sarve Samuditha Gunaih
El estudiante debe encarnar cada virtud o guna. ¿Qué significa guna? Tradicionalmente, las tres cualidades de la creación (sattva, rajas y tamas) se llaman gunas. En verdad, la virtud es la unión y el equilibrio de estos tres gunas. En la práctica, es muy importante ignorar los defectos de los demás y expresar su propia Divinidad. Esto es el verdadero guna. Esta cualidad es crucial para los estudiantes, y es la fuente de todas las virtudes. Solo aquello que inculca virtud puede llamarse educación. Los sistemas educativos modernos imparten información, pero no virtudes.
La educación actual enseña solo información,
pero ni una pizca de virtud.
¿Qué fruto benéfico puede surgir
de un millón de formas de educación, desprovistas de valores?
Sin valores humanos, ustedes no pueden entregar a la sociedad los frutos de su aprendizaje. Por lo tanto, deben cultivar los valores humanos. De estos, el más importante es la Verdad (sathya). La Verdad es Dios. Algunas personas acudieron a Buda y hablaron sobre la existencia de Dios. Buda les dijo: «Todas estas disputas son una pérdida de tiempo. Sathya, dharma y ahimsa son lo mismo que Dios. Por lo tanto, adoren a Dios primero como la forma de la Verdad. Hablen con la verdad. Practiquen el dharma. Observen la no violencia».
Ahora bien, ¿qué significa no violencia? Las personas consideran que violencia solo es el herir o dañar a otros. No, no. Dañarse a sí mismos también es violencia. Hablar innecesariamente, comer en exceso y trabajar demasiado: esto es violencia. En otras palabras, uno debe llevar una vida de moderación y equilibrio. Todo lo que se hace más allá de los límites es violencia. Incluso escribir en exceso es violencia. ¿Por qué es malo transgredir los límites? Porque desperdicia energía. Al hablar más de lo necesario, agotamos nuestro intelecto.
Por lo tanto, la no violencia puede definirse como la regulación de la vida humana por caminos moderados y benéficos. Los Vedas dicen Sathyam Vada, Dharmam Chara: habla con la verdad y sigue el dharma. La Verdad es Dios. La acción correcta es Dios. Por eso los Vedas nos aconsejan adherir a sathya y dharma. Esto es la verdadera virtud.
Hoy en día, las personas hacen muchos esfuerzos para alcanzar la Divinidad. Pero dan vueltas en círculos, porque algunos conceptos espirituales han sido explicados de manera inadecuada durante mucho tiempo. Estos son: jeeva y Deva (el alma individual y Dios), Atma y Paramatma (el alma limitada y alma omnipresente), Anu y Brahmaanu (el átomo y el universo), sthoolam y sookshmam (lo burdo y lo sutil). Hoy nadie puede interpretar correctamente estos conceptos.
El Vedanta descubrió conceptos tan profundos que la ciencia nunca ha podido comprender. Por otro lado, la ciencia ha recopilado hechos que el Vedanta consideró no esenciales. Pero a pesar de las investigaciones de científicos y vedánticos, estas verdades básicas no son comprendidas adecuadamente por el hombre común. ¿Cómo deberíamos describir a la Divinidad? ¿Cuál es la distinción entre Atma y Paramatma, entre Anu y Brahmaanu?
Si reflexionamos, ¡el átomo y el universo son uno y lo mismo! Este vaso contiene agua del río Godavari. Supongamos que traemos agua del Godavari en una olla grande. Y luego, en un camión cisterna. Todas son la misma agua. Solo difieren en cantidad. La calidad es una.
De la misma manera, cuando estudiamos el átomo, nos encontramos con fenómenos microcósmicos. En la llama de una lámpara, encontramos calor y luz. Al examinarla más de cerca, una llama tiene las mismas cualidades innatas que un átomo. El agua en este vaso tiene el mismo sabor, color y forma que la del río Godavari. Esto es Aquello, Aquello es Esto. Cuando comprendemos este principio, lo comprendemos todo.
Dios es descrito en nuestras Escrituras como Anoraneeyaan Mahato Maheeyaan: más pequeño que lo más pequeño, más grande que lo más grande. El universo es realmente un reflejo de las mismas fuerzas presentes en un átomo. Sin la combinación de átomos, el universo no puede existir. El principio que está presente en todo es únicamente la Divinidad.
Esto es lo que el sabio Uddalaka enseñó a su hijo. —Hijo, Dios está en todas partes. Observa la relación entre un átomo y el cosmos, y comprenderás el Atma y el Paramatma. Ve a la casa y trae azúcar y agua. Su hijo obedeció. Uddalaka dijo: —Observa el azúcar cuidadosamente. El chico lo miró y lo palpó. Luego lo mezcló en el agua. Entonces Uddalaka le pidió que encontrara el azúcar. El azúcar no podía recogerse con la mano, porque se había disuelto. Sin embargo, su presencia podía probarse al poner sobre la lengua una gota del agua. ¿Dónde estaba el azúcar? No se puede decir que estaba «aquí» o «allí». Estaba en el agua, en todas sus partes.
De la misma manera, el azúcar que puede verse y tocarse es el Atma. Es limitado. El azúcar que está disuelto, más allá del tacto y de la vista, más allá del nombre y la forma, más allá de las limitaciones espaciales, es el Paramatma. El Atma presente en tu cuerpo también impregna el universo como Paramatma. El Paramatma se llama Conciencia. El Atma en el cuerpo se llama Conciencia Individual. Esa Conciencia está presente en tu Conciencia Individual, y tu Conciencia Individual es parte de la Conciencia.
Una semilla contiene raíces, ramas, hojas, frutos, flores: todo. Krishna dijo Beejam Maam Sarva Bhootaanaam: Yo soy la semilla de todos los seres. Esa semilla está presente en el enorme árbol, y todo el árbol está presente en la semilla. Anoraneeyaan: más pequeño que lo más pequeño, eso es la semilla. Mahato Maheeyaan: más grande que lo más grande, eso es el árbol. No hay diferencia entre la semilla y el árbol. La diferencia está solo en la visión. Es decir, la visión extrovertida ve múltiples formas, pero el ojo interior percibe la unidad en la diversidad.
No todos pueden reconocer a esta Divinidad omnipresente. ¡Pero eso no es necesario! Si ustedes reconocen la chispa divina presente en sí mismos, ¡se convierten también en conocedores de la Divinidad omnipresente! Por eso el Vedanta urge al hombre: «Conócete a ti mismo».
Si le preguntan a una persona «¿quién eres?», responde: «Soy el hijo de...» O puede decir que es médico o abogado. O puede decir: «estadounidense», «indio», «italiano». Ninguna de estas respuestas es correcta. Cuando basan su identidad en su padre, hablan desde la conciencia del cuerpo. Médico o abogado es su profesión. La tercera respuesta es su país de nacimiento. Estas respuestas son como diálogos artificiales escuchados en una película. Su verdadera naturaleza es el Atma. Nadie puede cambiar la Conciencia en cada persona. Pueden cambiar el país y el comportamiento, pero no la Conciencia.
El principio presente en todos es el Atma. Las personas modernas no realizan investigaciones tan sutiles y, por lo tanto, no creen en estas verdades. Dedican su tiempo, su cuerpo y sus acciones a esta existencia física temporal. Por eso, dan solo respuestas mundanas. Jnaanaanaam Jnaanam Uitamam: el Atma Jnana es el mejor tipo de conocimiento. Una vez que ustedes tienen Atma Jnana, pueden combinar otras ciencias en él. El Atma Jnana es el mar, las ciencias mundanas son ríos. Nadeenaam Saagaro Gatih: todos los ríos se funden en el mar.
Un pequeño ejemplo. El arroz es un alimento básico. Pero ustedes no comen arroz solo. Lo mezclan con verduras y salsas. Con tales acompañamientos, pueden disfrutar de una comida sabrosa. Tomen el arroz del Atma Vidya y mézclenlo con los condimentos del conocimiento mundano. Esto da sabor a su vida física. En cualquier situación, nunca deben renunciar al Atma Vidya.
Los principios que enseñan el Atma Vidya y lo nutren, sostienen a la Conciencia y la protegen, se conocen como Brahma, Vishnu y Maheswara. Estos son solo nombres. Hoy, no hay nadie que haya visto a estos seres. Sí, los vemos en películas y libros, pero nadie los ha visto directamente. Según la filosofía del jnana, ¡esto también es una ilusión!
En verdad, ¿quién es este Brahma y dónde está? Brahma es el Creador. Los secretos sutiles del Creador están presentes en cada madre y padre. Los padres que les otorgan estos cuerpos físicos tienen todas las cualidades de Brahma. Hagan todo el esfuerzo necesario para entender los principios sagrados en sus padres. Su madre es la base de su nacimiento. Ella los sostuvo y los trajo a este mundo. Quien los creó no es otra que su madre. La madre cuida a su hijo de cientos de maneras, como Brahma. Por lo tanto, cuando ustedes respetan y adoran a su madre, adoran a Brahma. Por eso, nuestros antiguos decían, Maatru Devo Bhava: La madre es igual a Dios.
El nacimiento no es suficiente. Deben proporcionarse al hijo los medios para vivir. Cuando el niño se aventura en el mundo, debe enseñársele el comportamiento correcto. Deben inculcarse las formas de ganar respeto en la sociedad. Se deben proporcionar educación y un hogar. Todas estas son responsabilidades del padre. El Señor Vishnu sostiene y protege a las almas creadas por Brahma. Ese mismo Vishnu es el padre. Cuando adoran y honran a tu padre, verdaderamente adoran a Vishnu.
Luego, Maheswara. Los devotos lo describen como bhola (inocente). Es conocido por conceder todo deseo, sin dudar, ¡incluso aunque los dones pudieran causarle problemas! Es sulabha priya: fácilmente complacido. Ustedes conocen la historia del demonio Bhasmaasura. Maheswara le dio el don de quemar cualquier cosa con su palma. ¡Luego Él mismo corrió para escapar de la palma del demonio! ¿Qué significa esto? Sankara concede deseos sin prejuicios ni dudas. Un gurú enseña a todos, sin preferencias. A quien quiere competencia en matemática, el maestro le enseña matemática. Si otro desea física, eso le enseña. El gurú enseña lo que desea aprender cualquiera que venga con un deseo. Cuando los deseos del estudiante no son elevados, lo aconseja en consecuencia. Ningún estudiante regresa de un gurú con las manos vacías. Por eso, el gurú es igual a Maheswara. Cuando ustedes respetan a su gurú, realmente adoran a Maheswara.
Por lo tanto, los hindúes consideran a la madre, el padre y el maestro como iguales a Dios. Los Vedas propagan estos gloriosos valores diciendo:
Maatru Devo Bhava.
Pitru Devo Bhava.
Acharya Devo Bhava.
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