.



 

Discursos dados por Sai Baba

12. 30/05/95 La esencia de la educación

1995

Brindavan

***************************************************

Na Tvevaaham Jaatu Naasam

Na Thwam Neme Janaadhipaah

Na Chaiva Na Bhavishyaamah,

Sarve Vayamatah Param.

Nunca hubo un tiempo en que Yo,

tú, o cualquiera de estos reyes gobernantes no existieran.

Y existiremos en el futuro,

por siempre jamás. [1]

El universo está lleno de muchos poderes. Un poder omnisciente, omnipotente y omnipresente impregna toda la Creación. Esta Fuerza divina es inmanente en cada átomo, como el azúcar en un jarabe. Los Upanishads llaman a esto Raso Vai Sah, o la dulzura omnipresente. Dios es la encarnación de la dulzura. Aunque esta dulzura está en todas partes, no es posible reconocer su omnipresencia. Sin embargo, todos pueden observar la existencia de la Divinidad.

La dulzura en la caña de azúcar, la amargura en las hojas de neem, el ardor en el ají, la acidez en el limón y el fuego en la madera: todos estos son pruebas directas de la existencia de Dios. Una planta germina de una semilla. Un pájaro emerge de un huevo. La recién nacida se convierte un día en madre. Estos son todos testimonios vivos de la existencia de la Divinidad. El hombre experimenta regocijo al ver picos majestuosos, ríos que murmuran, el océano profundo, bosques frondosos y jardines coloridos. ¿Cuál es la base de estos fenómenos? Únicamente la existencia de Dios.

No todos tienen la capacidad de comprender la omnipresencia de Dios, pero todos pueden identificar Su presencia. Jnaanaanaam Jnaanam Agram, Jnaanaanaam Jnaanam Uitamam: de todos los tipos de conocimiento, el Atma Jnana es el primero y el mejor. Encontramos diversas formas de conocimiento en el mundo: música, literatura, pintura, escultura, danza, materiales, entre otros. El Atma Jnana es supremo. El conocimiento mundano puede otorgarles erudición, fama, honor y títulos. Pero, Atmaanaam Atmam Uthamam: el título superior a todos los títulos mundanos es que ustedes son el Atma. Los Vedas dicen que el hombre es Amritaputra, el hijo de la inmortalidad. Este es el título más elevado.

Todo conocimiento mundano cambia con el tiempo y confunde el intelecto. Por esta razón, nuestros antiguos sabios dedicaron sus vidas a la adquisición del Atma Jnana, que es inmutable e ilumina el intelecto. para obtener tal sabiduría se necesitan algunas cualidades.

1. Sarve Loka Hito Ratah

Desear el bienestar de todos los seres, participando en acciones que beneficien a otros. Debemos cultivar la disposición para servir. La educación debe prepararlos a ustedes para ofrecer servicio. Entonces, despertarán verdadero respeto en los demás.

2. Sarve Jnaana Sampannah

Los estudiantes deben destacarse en todas las formas de conocimiento. Esto también se llama «Conciencia». Deben comprender y experimentar todos los aspectos de una situación. Las materias mundanas otorgan competencia en un ámbito limitado. Se perciben las situaciones con una perspectiva restringida. Si les pregunto qué es esto [un pañuelo], dicen: «un pedazo de tela». Esta respuesta muestra su limitado conocimiento mundano. Con una visión más amplia, lo identifican como «un pañuelo». El conocimiento espiritual es completo y permite abarcar todos los campos del conocimiento. Esto es "Conciencia total".

3. Sarve Samuditha Gunaih

El estudiante debe encarnar cada virtud o guna. ¿Qué significa guna? Tradicionalmente, las tres cualidades de la creación (sattva, rajas y tamas) se llaman gunas. En verdad, la virtud es la unión y el equilibrio de estos tres gunas. En la práctica, es muy importante ignorar los defectos de los demás y expresar su propia Divinidad. Esto es el verdadero guna. Esta cualidad es crucial para los estudiantes, y es la fuente de todas las virtudes. Solo aquello que inculca virtud puede llamarse educación. Los sistemas educativos modernos imparten información, pero no virtudes.

La educación actual enseña solo información,

pero ni una pizca de virtud.

¿Qué fruto benéfico puede surgir

de un millón de formas de educación, desprovistas de valores?

Sin valores humanos, ustedes no pueden entregar a la sociedad los frutos de su aprendizaje. Por lo tanto, deben cultivar los valores humanos. De estos, el más importante es la Verdad (sathya). La Verdad es Dios. Algunas personas acudieron a Buda y hablaron sobre la existencia de Dios. Buda les dijo: «Todas estas disputas son una pérdida de tiempo. Sathya, dharma y ahimsa son lo mismo que Dios. Por lo tanto, adoren a Dios primero como la forma de la Verdad. Hablen con la verdad. Practiquen el dharma. Observen la no violencia».

Ahora bien, ¿qué significa no violencia? Las personas consideran que violencia solo es el herir o dañar a otros. No, no. Dañarse a sí mismos también es violencia. Hablar innecesariamente, comer en exceso y trabajar demasiado: esto es violencia. En otras palabras, uno debe llevar una vida de moderación y equilibrio. Todo lo que se hace más allá de los límites es violencia. Incluso escribir en exceso es violencia. ¿Por qué es malo transgredir los límites? Porque desperdicia energía. Al hablar más de lo necesario, agotamos nuestro intelecto.

Por lo tanto, la no violencia puede definirse como la regulación de la vida humana por caminos moderados y benéficos. Los Vedas dicen Sathyam Vada, Dharmam Chara: habla con la verdad y sigue el dharma. La Verdad es Dios. La acción correcta es Dios. Por eso los Vedas nos aconsejan adherir a sathya y dharma. Esto es la verdadera virtud.

Hoy en día, las personas hacen muchos esfuerzos para alcanzar la Divinidad. Pero dan vueltas en círculos, porque algunos conceptos espirituales han sido explicados de manera inadecuada durante mucho tiempo. Estos son: jeeva y Deva (el alma individual y Dios), Atma y Paramatma (el alma limitada y alma omnipresente), Anu y Brahmaanu (el átomo y el universo), sthoolam y sookshmam (lo burdo y lo sutil). Hoy nadie puede interpretar correctamente estos conceptos.

El Vedanta descubrió conceptos tan profundos que la ciencia nunca ha podido comprender. Por otro lado, la ciencia ha recopilado hechos que el Vedanta consideró no esenciales. Pero a pesar de las investigaciones de científicos y vedánticos, estas verdades básicas no son comprendidas adecuadamente por el hombre común. ¿Cómo deberíamos describir a la Divinidad? ¿Cuál es la distinción entre Atma y Paramatma, entre Anu y Brahmaanu?

Si reflexionamos, ¡el átomo y el universo son uno y lo mismo! Este vaso contiene agua del río Godavari. Supongamos que traemos agua del Godavari en una olla grande. Y luego, en un camión cisterna. Todas son la misma agua. Solo difieren en cantidad. La calidad es una.

De la misma manera, cuando estudiamos el átomo, nos encontramos con fenómenos microcósmicos. En la llama de una lámpara, encontramos calor y luz. Al examinarla más de cerca, una llama tiene las mismas cualidades innatas que un átomo. El agua en este vaso tiene el mismo sabor, color y forma que la del río Godavari. Esto es Aquello, Aquello es Esto. Cuando comprendemos este principio, lo comprendemos todo.

Dios es descrito en nuestras Escrituras como Anoraneeyaan Mahato Maheeyaan: más pequeño que lo más pequeño, más grande que lo más grande. El universo es realmente un reflejo de las mismas fuerzas presentes en un átomo. Sin la combinación de átomos, el universo no puede existir. El principio que está presente en todo es únicamente la Divinidad.

Esto es lo que el sabio Uddalaka enseñó a su hijo. —Hijo, Dios está en todas partes. Observa la relación entre un átomo y el cosmos, y comprenderás el Atma y el Paramatma. Ve a la casa y trae azúcar y agua. Su hijo obedeció. Uddalaka dijo: —Observa el azúcar cuidadosamente. El chico lo miró y lo palpó. Luego lo mezcló en el agua. Entonces Uddalaka le pidió que encontrara el azúcar. El azúcar no podía recogerse con la mano, porque se había disuelto. Sin embargo, su presencia podía probarse al poner sobre la lengua una gota del agua. ¿Dónde estaba el azúcar? No se puede decir que estaba «aquí» o «allí». Estaba en el agua, en todas sus partes.

De la misma manera, el azúcar que puede verse y tocarse es el Atma. Es limitado. El azúcar que está disuelto, más allá del tacto y de la vista, más allá del nombre y la forma, más allá de las limitaciones espaciales, es el Paramatma. El Atma presente en tu cuerpo también impregna el universo como Paramatma. El Paramatma se llama Conciencia. El Atma en el cuerpo se llama Conciencia Individual. Esa Conciencia está presente en tu Conciencia Individual, y tu Conciencia Individual es parte de la Conciencia.

Una semilla contiene raíces, ramas, hojas, frutos, flores: todo. Krishna dijo Beejam Maam Sarva Bhootaanaam: Yo soy la semilla de todos los seres. Esa semilla está presente en el enorme árbol, y todo el árbol está presente en la semilla. Anoraneeyaan: más pequeño que lo más pequeño, eso es la semilla. Mahato Maheeyaan: más grande que lo más grande, eso es el árbol. No hay diferencia entre la semilla y el árbol. La diferencia está solo en la visión. Es decir, la visión extrovertida ve múltiples formas, pero el ojo interior percibe la unidad en la diversidad.

No todos pueden reconocer a esta Divinidad omnipresente. ¡Pero eso no es necesario! Si ustedes reconocen la chispa divina presente en sí mismos, ¡se convierten también en conocedores de la Divinidad omnipresente! Por eso el Vedanta urge al hombre: «Conócete a ti mismo».

Si le preguntan a una persona «¿quién eres?», responde: «Soy el hijo de...» O puede decir que es médico o abogado. O puede decir: «estadounidense», «indio», «italiano». Ninguna de estas respuestas es correcta. Cuando basan su identidad en su padre, hablan desde la conciencia del cuerpo. Médico o abogado es su profesión. La tercera respuesta es su país de nacimiento. Estas respuestas son como diálogos artificiales escuchados en una película. Su verdadera naturaleza es el Atma. Nadie puede cambiar la Conciencia en cada persona. Pueden cambiar el país y el comportamiento, pero no la Conciencia.

El principio presente en todos es el Atma. Las personas modernas no realizan investigaciones tan sutiles y, por lo tanto, no creen en estas verdades. Dedican su tiempo, su cuerpo y sus acciones a esta existencia física temporal. Por eso, dan solo respuestas mundanas. Jnaanaanaam Jnaanam Uitamam: el Atma Jnana es el mejor tipo de conocimiento. Una vez que ustedes tienen Atma Jnana, pueden combinar otras ciencias en él. El Atma Jnana es el mar, las ciencias mundanas son ríos. Nadeenaam Saagaro Gatih: todos los ríos se funden en el mar.

Un pequeño ejemplo. El arroz es un alimento básico. Pero ustedes no comen arroz solo. Lo mezclan con verduras y salsas. Con tales acompañamientos, pueden disfrutar de una comida sabrosa. Tomen el arroz del Atma Vidya y mézclenlo con los condimentos del conocimiento mundano. Esto da sabor a su vida física. En cualquier situación, nunca deben renunciar al Atma Vidya.

Los principios que enseñan el Atma Vidya y lo nutren, sostienen a la Conciencia y la protegen, se conocen como Brahma, Vishnu y Maheswara. Estos son solo nombres. Hoy, no hay nadie que haya visto a estos seres. Sí, los vemos en películas y libros, pero nadie los ha visto directamente. Según la filosofía del jnana, ¡esto también es una ilusión!

En verdad, ¿quién es este Brahma y dónde está? Brahma es el Creador. Los secretos sutiles del Creador están presentes en cada madre y padre. Los padres que les otorgan estos cuerpos físicos tienen todas las cualidades de Brahma. Hagan todo el esfuerzo necesario para entender los principios sagrados en sus padres. Su madre es la base de su nacimiento. Ella los sostuvo y los trajo a este mundo. Quien los creó no es otra que su madre. La madre cuida a su hijo de cientos de maneras, como Brahma. Por lo tanto, cuando ustedes respetan y adoran a su madre, adoran a Brahma. Por eso, nuestros antiguos decían, Maatru Devo Bhava: La madre es igual a Dios.

El nacimiento no es suficiente. Deben proporcionarse al hijo los medios para vivir. Cuando el niño se aventura en el mundo, debe enseñársele el comportamiento correcto. Deben inculcarse las formas de ganar respeto en la sociedad. Se deben proporcionar educación y un hogar. Todas estas son responsabilidades del padre. El Señor Vishnu sostiene y protege a las almas creadas por Brahma. Ese mismo Vishnu es el padre. Cuando adoran y honran a tu padre, verdaderamente adoran a Vishnu.

Luego, Maheswara. Los devotos lo describen como bhola (inocente). Es conocido por conceder todo deseo, sin dudar, ¡incluso aunque los dones pudieran causarle problemas! Es sulabha priya: fácilmente complacido. Ustedes conocen la historia del demonio Bhasmaasura. Maheswara le dio el don de quemar cualquier cosa con su palma. ¡Luego Él mismo corrió para escapar de la palma del demonio! ¿Qué significa esto? Sankara concede deseos sin prejuicios ni dudas. Un gurú enseña a todos, sin preferencias. A quien quiere competencia en matemática, el maestro le enseña matemática. Si otro desea física, eso le enseña. El gurú enseña lo que desea aprender cualquiera que venga con un deseo. Cuando los deseos del estudiante no son elevados, lo aconseja en consecuencia. Ningún estudiante regresa de un gurú con las manos vacías. Por eso, el gurú es igual a Maheswara. Cuando ustedes respetan a su gurú, realmente adoran a Maheswara.

Por lo tanto, los hindúes consideran a la madre, el padre y el maestro como iguales a Dios. Los Vedas propagan estos gloriosos valores diciendo:

Maatru Devo Bhava.

Pitru Devo Bhava.

Acharya Devo Bhava.

Trata a la madre como a Dios.

Trata al padre como a Dios.

Trata al maestro como a Dios.

Esto es la cultura india. Este es el primer pilar de la cultura india: devoción y obediencia a la madre, al padre y al gurú.

A continuación, ¿de qué manera debe comportarse en la sociedad un hijo nacido de tales padres? Se le aconseja: habla con la verdad. Nunca cedas a la falsedad por egoísmo. Nunca sigas a la injusticia por interés personal. Para mantener nuestro respeto en la sociedad, debemos hablar con la verdad y seguir el dharma. La cultura india dice:

Sathyam Vada,

Dharmam Chara

Habla con la verdad,

Sigue el dharma.

Esta es la segunda característica distintiva de la Cultura India.

No solo esto. Si queremos experimentar una reputación intachable, debemos fortalecer la fe en que la Divinidad está inmanente en todos. Hoy en día, los científicos afirman que un poder microcósmico impregna el universo. Realizan experimentos complejos para convencer al mundo de sus hallazgos. Solo hay dos componentes presentes en este mundo: materia y energía. Uno no puede existir sin el otro. La ciencia investiga las interacciones entre materia y energía, en el mundo físico accesible a los sentidos.

La espiritualidad enseña el mismo concepto: las personas pueden ser diferentes, los nombres y formas pueden diferir, las culturas pueden diferir, pero la fuerza dentro de todos es el Atma único. Los científicos tardaron miles de años en descubrir esta verdad. ¿Desde cuándo? No solo en la era moderna. El primer científico, el mayor científico, fue Hiranya Kashyapa, que existió hace miles de años. Hiranya Kashyapa investigó los cinco elementos que constituyen la creación. ¡Incluso logró controlar los elementos! Pero a pesar de sus colosales logros en el ámbito físico, Hiranya Kashyapa no pudo limitar sus propias cualidades negativas.

Por esta razón, ¿qué enseñaron nuestros antiguos? La ciencia está preocupada por describir las fuerzas dentro de un átomo. Nuestro antiguo Vedanta dice: «¡Oh, científicos necios! ¡En primer lugar, todo está en ustedes!». El mundo exterior ha sido descrito por los científicos. El cosmos interior es el tema del Vedanta. Los científicos son reacios a desarrollar la visión interior. Y el Vedanta ha descuidado el mundo exterior. Pero, ¿cuál de estos es más importante?

Los estudiantes deben reconocer un hecho. Pueden ver las ramas, las hojas, las flores y los frutos de un árbol. Pero la base de su existencia son las invisibles raíces. ¿Qué es más importante, las raíces o las ramas? Sin raíces, las ramas no pueden existir. Sin embargo, se pueden cortar las ramas, y las raíces las harán crecer de nuevo. Los que se contentan con entender las ramas, sin aventurarse más allá, son los científicos. Los que van a las raíces son los vedánticos.

Los científicos describen las ramas, que son los efectos, no la causa. Es sumamente importante el moolaadhaara: la Causa Primordial. Una vez que encontramos la Causa Primordial detrás de todo, podemos construir una base sobre ella y vivir en el mundo como queramos.

Los estudiantes saben que dos partes de hidrógeno y una parte de oxígeno producen agua. Los científicos se enorgullecen de este descubrimiento. Sí, pueden producir agua. Pero si preguntamos «¿quién creó el hidrógeno y el oxígeno?», no hay respuesta. Cuando se enfrentan a tales preguntas, los científicos las evaden diciendo: «Es una ley de la baturaleza». Bien. ¿De dónde emergió la naturaleza? ¿Quién es su base? Cuando indagamos de esta manera, el moolaadhaara es Dios. Nadie puede comprender a la Divinidad. Solo podemos intentar describirla como un poder que es inmutable, indestructible, omnipotente, omnipresente y omnisciente.

El estudio que nos revela nuestra divinidad innata ha sido llamado vidya (educación). Los estudios mundanos no cumplen con esta condición. Sin embargo, los estudios mundanos tienen su importancia. Hoy el hombre estudia, consigue un trabajo, va al extranjero, acepta posiciones de autoridad, todo por dinero. Dhana Moolam Idam Jagat: el dinero es la base del mundo. El dinero es la base de la existencia mundana. Pero el Vedanta no le da tal importancia.

La base del mundo es el Dharma. Esta es la declaración del Vedanta. Esto es la cultura india.

Se encuentran planetas girando alrededor del Sol, estrellas en galaxias lejanas brillando intensamente, la Luna orbitando la Tierra, ríos fluyendo hacia el océano, el mar subiendo y bajando con las mareas, y así sucesivamente. Todos estos fenómenos ocurren dentro de los límites del Dharma. Cuando se transgrede el Dharma, todo se destruye. Todas estas actividades son posibles solo por adherir al Dharma. Estas son pruebas de la existencia de Dios.

Descubrir la existencia de Dios está al alcance de todos. No necesitan títulos, educación, habilidades ni competencias para este logro. Todo lo que se requiere es un esfuerzo por comprender los secretos de la creación. Miren este mundo. Es muy vasto, muy lleno de maravillas. ¿De dónde ha surgido? Hay 5700 millones de personas en el mundo. ¿Son idénticas dos de ellas? ¿No hay distinciones incluso entre gemelos idénticos? Cada individuo es único. ¿Quién diseñó una creación tan maravillosa? Este acto de creación no es posible para nadie. La mente no puede abarcar sus maravillas.

Así, la Divinidad invisible subyace al mundo visible. Algunas personas piensan: «He logrado esto», «He hecho este descubrimiento con mis experimentos». Se jactan de los logros más pequeños. Lo que sabe el hombre de hoy es casi nada. Pero el alarde es enorme. Alguien que sabe no se entrega a la publicidad. El recipiente lleno de agua permanece estable. Un recipiente medio lleno se tambalea ruidosamente. Los que ceden a la autocomplacencia tienen un entendimiento a medias.

Indaguen, indaguen, indaguen. Hagan un esfuerzo decidido. No relajen de ninguna manera sus esfuerzos espirituales. Lo que necesitamos reconocer es el principio del moolaadhaara. Este principio no es visible a través de un telescopio ni puede capturarse con una cámara. Solo necesitan anhelo en el corazón, el cual se transforma en indagación espiritual. Sin anhelo, la búsqueda de Dios no puede sostenerse. Cada estudiante debe cultivar el anhelo: «Debo saber, debo saber». Entonces, tarde o temprano, percibirán los frutos de la búsqueda de Dios.

Desarrollen buenos pensamientos. Sus deseos pueden cumplirse o no. Estudiantes: hoy ustedes viven para los deseos (aasa). Este no es el enfoque correcto. Vivan para los ideales (aasaya). Incluso si sus deseos se cumplen hoy, ¿qué garantía hay de que los deseos de mañana serán concedidos? Pero si ustedes mantienen ideales, la gente seguirá su ejemplo, mucho después de que ustedes mueran. No basen su vida en los deseos: estarán destinados a encontrar la decepción algún día. ¡El único deseo que deben tener es el deseo de seguir ideales!

Hoy el hombre desea una larga vida. Eso no es importante. Una vida impregnada de sentimientos divinos es más deseable. Una vida divina, aunque dure un momento, trae dicha y fama duraderas. ¿Qué sentido tiene sobrevivir mil años si viven una vida de cuervos? No se conformen con la educación mundana. Al mismo tempo que siguen sus estudios, adquieran también el Atma Vidya.

Una vez, Adi Sankaracharya fue a Kashi con trece discípulos. Con nuestro intelecto extrovertido, pensamos que «pecado» significa incomodar o dañar a otros. Los estudiantes deben reconocer correctamente qué significa pecado. Sankara se dirigía a bañarse en el río Ganges. Vio a un chico, sentado bajo un árbol, aprendiendo de memoria las reglas de gramática (dukrum-karane). Sankaracharya se detuvo un momento, observando al estudiante recitar sus lecciones en voz alta. Luego se acercó a él.

—Mi querido chico, ¿por qué pasas el tiempo aprendiendo gramática? —El estudiante respondió: —Esto me ayudará a convertirme en un gran erudito. —Bien. ¿Qué esperas lograr después de convertirte en erudito? —Iré a la corte del Rey y me convertiré en Poeta Real. —Bien, te harás famoso. ¿Qué te dará esa fama? —Con la fama, obtendré todo el dinero que quiera. —¿Qué felicidad puedes disfrutar con el dinero? —Mi familia vivirá con placer y comodidad. —¿Cuánto durará esa comodidad? —Hasta la muerte. —¿Qué pasará contigo, tus comodidades y tu dinero después de la muerte? —No lo sé.

Entonces Sankara dijo:

Bhaja Govindam Bhaja Govindam

Govindam Bhaja Moodha Mate

Sampraapte Samihite Kaale

Nahi Nahi Rakshati Dukrunkarane

¡Canta el nombre de Govinda,

canta el nombre de Govinda, oh necio!

Cuando se acerquen tus momentos finales,

¡las reglas de la gramática no te salvarán!

Piensen siempre en Dios. El conocimiento mundano es útil solo mientras existe el cuerpo. Algún día deben dejar el cuerpo.

Tras dar este consejo, Sankaracharya se bañó en el río Ganges y se dirigió al templo para el darshan del Señor Shiva. Los estudiantes deben prestar cuidadosa atención a sus palabras. Se paró frente al altar y oró: «¡Swami! He venido a Ti después de cometer tres pecados atroces. Te ruego el perdón de esos pecados. Los estudiantes deben prestar mucha atención a sus palabras.

He alabado y descrito Tus glorias de muchas maneras. Sin embargo, sé que Tú eres Avaang Maanasa Gochara: más allá de las palabras y el pensamiento. Los Vedas dicen Yatho Vaacho Nivartante Apraapya Manasa Saha: de donde las palabras y los pensamientos regresan, incapaces de comprender nada. Ese eres Tú. Enseñé a mis estudiantes que Tú estás más allá de las palabras y el pensamiento. Pero al mismo tiempo, me atreví a describirte. Prediqué algo y practiqué lo contrario. Este es mi primer pecado».

Miren, ¡cuán sutil es el concepto de pecado! Decir algo y hacer algo diferente es pecado. «Enseñé a todos que Isvara Sarva Bhootaanaam, Isaavaasyam Idam Sarvam: Dios es inmanente en cada ser. Tú estás presente en todas partes. Pero he venido a Kashi para verte como Viswesvara. Nuevamente, actué en contra de mis palabras. Este es mi segundo pecado».

«Ekovasi Sarva Bhoota Antaraatma: Dios está presente en todos. De hecho, Dios se manifiesta como todos los seres. Enseñé esta verdad. Ahora, ¿no soy yo uno de esos seres? ¿No está Dios presente en mí? He descuidado la Divinidad en mí mismo. ¡He viajado hasta aquí para verme a mí mismo! Me consideré diferente de Ti. Este es mi tercer pecado.

Entonces, Señor, mis palabras y acciones no están en unidad. Por favor, libérame de estas faltas». Diciendo esto, Sankaracharya cerró los ojos y meditó intensamente en el Señor. En pocos momentos, obtuvo la visión del Señor, junto con Su respuesta. Visveswara le dijo: «Sankara: el pasado es pasado. Tu arrepentimiento es en sí mismo la expiación de tus pecados. Cuida de no repetir estos errores».

¿Qué significa esto? Debemos arrepentirnos de nuestros errores. Pero los devotos de hoy no tienen un arrepentimiento sincero. Cada vez que ustedes cometan un error, incluso involuntario, resuelvan: «No lo repetiré». No deben retractarse de su promesa a Dios. Mantengan en armonía sus palabras y sus acciones. En la era moderna se ha dicho que el verdadero estudio de la condición humana es el hombre. Es decir, la unidad de pensamientos, palabras y acciones.

Manteniendo a los tres en unidad, amen y respeten a sus padres y maestros. Consideren a su madre, su padre y su maestro como Brahma, Vishnu y Maheswara, y hagan todo el esfuerzo posible por obtener sus bendiciones. Esto es la verdadera adoración. Pero no debemos contentarnos siquiera con esto. No se detengan ahí, desperdiciando el sagrado tiempo que tenemos a nuestra disposición. Hay un poder desconocido que lo impregna todo. Este poder sagrado está dentro de su madre, de su padre y de sus maestros. Deben pensar: «Adoraré, seguiré y alcanzaré a la Divinidad». Por esta razón, los bhajans, el japa, la meditación y el sathsanga son esenciales.

Ahora, el término sathsanga (buena compañía) es frecuentemente malentendido. ¿Qué es sathsanga? Reunirse con devotos, cantar bhajans, emprender peregrinaciones, escuchar interpretaciones de las escrituras: estas son las concepciones comunes de sathsanga. Pero esto es solo sathsanga mundano. ¡En realidad, estos no son sathsanga en absoluto! Los devotos que los rodean tienen muchos defectos. Los eruditos también explican las escrituras con alguna expectativa en mente. De modo que ninguno de estos puede ser verdadero sathsanga.

Sath se deriva de Sath-chith-ananda: Ser, Conciencia, Bienaventuranza. Sath es el Ser. No este ser temporal y mundano, sino el Ser que permanece inmutable a través del pasado, el presente y el futuro. Sath está desprovisto de nombre y forma. La forma de Sath es la bienaventuranza (Ananda). Sath es Dios.

¡Cultivar pensamientos de Dios es el verdadero sathsanga! Debemos adquirir la compañía de pensamientos divinos y, por ende, la compañía de Dios mismo. Asimilen el principio del Atma.

Cuando hacemos esto, amanece Chith (la Conciencia). Cuando indagamos en Dios, todo conocimiento, toda conciencia, se convierte en parte de nosotros. Esa conciencia total es Chith. La bienaventuranza (Ananda) es la consecuencia natural de la unión de Sath y Chith.

La cualidad de Sath es inmutable. Cuando estos conceptos se enseñan con analogías simples, los niños los absorben fácilmente. Sath es como el azúcar. Pueden mezclar azúcar en arroz con leche, té, café, agua: su dulzura es constante. Sath es la dulzura. Dios es la encarnación de la dulzura. Madhuraadhipate Madhuram Madhuram: Dios es dulzura, dulzura, dulzura. En una mano, tomen este azúcar de Sath. En la otra mano, tomen Chith: la conciencia del Atma. No todos pueden usar Sath. Por ejemplo, ¡los pacientes diabéticos tienen prohibido el azúcar! Los ateos son como diabéticos. Ni siquiera miran el azúcar de Sath, aunque tienen el deseo de probarlo. Pero su enfermedad no les permite saborear la dulzura.

En cambio, Chith, la Conciencia total, es esencial para todos. Chith es como el agua. Nadie puede sobrevivir sin agua. El agua es crucial para la vida. Por lo tanto, el agua es una forma de la Divinidad. Todos necesitan agua, ya sean millonarios o mendigos, renunciantes o hedonistas. Esta agua es jnana: el conocimiento, la Conciencia. Mezclen azúcar y agua. El resultado no es ni azúcar ni agua, sino jarabe. Unan Sath y Chith, y en ustedes fluirá el jarabe de Ananda (la bienaventuranza).

Estudiantes: piensen en Dios por un lado, y sigan la educación mundana por el otro. Experimenten la dulzura de la vida por la unión de estos dos. La vida está destinada a servir a los demás. Debemos tener cuidado de no causar sufrimiento a los demás. Adquieran habilidades y conocimientos que beneficien a ustedes, a la sociedad y al mundo. No aprendan solo para cumplir sus intereses egoístas. Si quieren caer en un estado egoísta, ¿por qué tomarse la molestia de educarse? ¡No necesitan escrituras ni indagación espiritual para llegar a ser egoístas! Pero para obtener la generosidad, definitivamente necesitan educación.

En los últimos diez días, ustedes han participado en este Curso de Verano sobre cultura y espiritualidad. Sathya y Dharma: esto es nuestra cultura. Maatru Devo Bhava, Pitru Devo Bhava, Acharya Devo Bhava: esto constituye nuestra cultura. Cuando mantengan en vista estas tres máximas, cuando experimenten la Divinidad en estas tres relaciones, solo entonces experimentarán la unidad de la cultura y la espiritualidad, o la unidad de la materia y la energía.

Materia + Energía = Dios.

Ofrezcan los recursos mundanos de vuelta al mundo, en formas útiles. No hay nada inútil en ninguna parte. Vemos una ramita en el suelo y pensamos que es inútil. No, no. Incluso eso es útil, por ejemplo, como escarbadientes. Pero hoy, el hombre mismo es inútil y está desperdiciado. ¿Por qué? El hombre no conoce su propio valor. ¿Cuál es su valor? El hombre basa erróneamente su valía en la posición, la fama, los títulos y el dinero. Sí, todo esto puede desearse, pero dentro de ciertos límites. Cuando cruzamos los límites, se vuelven peligrosos en lugar de brindar disfrute.

Supongamos que tienen sed. Sacian su sed con un vaso de agua. Pero el hombre de hoy dice: «No estoy satisfecho con un vaso. ¡Quiero beber todo el río Ganges!». Si intentan beber el Ganges, se ahogarán. Esto es solo peligro, no disfrute. Otro ejemplo. Necesitan aire para vivir. ¿Intentan inhalar todo el aire del mundo? Los cinco elementos deben usarse dentro de límites. El cuerpo necesita calor para sobrevivir. Pero el cuerpo no puede funcionar con un calor excesivo, como una temperatura de 40.5°C. Tengan límites, tengan límites, tengan límites.

Estudiantes: sigan su educación, adquieran posiciones y eliminen el malestar que aqueja a la sociedad. Hay muchas agitaciones a nuestro alrededor. Todos ustedes deben establecer la paz y la seguridad en la sociedad, y destacarse como ejemplos. Con este deseo los bendigo, y doy por concluido mi largo discurso.

[1] Bhagavad Gita (11:12)


Traduccion SBd