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Discursos dados por Sai Baba

18. 25/04/98 La fe, el amor y la gracia

25 de Abril de 1998

Kodaikanal

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Uno puede adquirir erudición en todas las formas de conocimiento

y puede prevalecer sobre otros en cualquier simposio,

uno puede luchar con gran valor en una batalla

y salir victorioso sobre sus rivales,

uno puede disfrutar de todas las comodidades y conveniencias

que proporciona el mundo moderno,

uno puede contar las estrellas en el cielo o deletrear

los nombres de todas las especies de seres vivos del mundo,

uno puede dominar los ocho sistemas del conocimiento,

uno puede aterrizar en la luna.

Pero controlar los sentidos, aquietar la mente

y volver la visión hacia el interior, es casi imposible.

[Poema Telugu]

En el mundo moderno, toda persona se esfuerza por alcanzar la paz. La paz no puede alcanzarse mediante prescripciones espirituales ni puede obtenerse del mercado como una mercancía. No puede ser adquirida ni siquiera por el conocimiento de los textos, o una elevada posición en la vida. La paz solo puede alcanzarse por la gracia de Dios.

Aunque el hombre esté ansioso por alcanzar la paz, se encuentra con muchos obstáculos en el camino. Los que viajan en tren quizá conozcan bien el eslogan: «Menos equipaje, más comodidad, así el viaje es un placer». Ahora, el hombre se carga con deseos ilimitados. Debido a este pesado equipaje adicional de los deseos, le resulta extremadamente difícil llevar a cabo el viaje de la vida. Por tal proliferación de deseos, pierde el equilibrio, se aleja de su meta e incluso tiende a volverse loco.

Es por esta razón que he estado insistiendo en la necesidad de limitar los deseos. Con solo limitar sus deseos, ustedes pueden alcanzar la paz hasta cierto punto. Tienen que ejercer un control sobre sus deseos de comodidades, para obtener la Gracia de lo Divino.

En el mundo moderno se han vuelto comunes la alabanza y la culpa, la euforia y la humillación,. El hombre se entusiasma por la alabanza o se frustra si lo culpan o lo critican. Sentirse eufórico por la alabanza y angustiado por la culpa refleja la propia debilidad. Es una propuesta difícil mantener la ecuanimidad en el placer y el dolor o la alabanza y la crítica. Esto no puede lograrse mediante la erudición. Por citar un ejemplo, el sabio Vyasa, autor de las dieciocho grandes epopeyas, los Ithihasas del Mahabharatha y la codificación de los Vedas, estaba inquieto y pidió consejo a Narada sobre cómo superar ese tipo de inquietud. Narada dijo a Vyasa:

—No debes deprimirte por la culpa ni exaltarte por la alabanza. En todas las situaciones hay que mantener la ecuanimidad.

Uno puede preguntarse cómo es posible que la humanidad mantenga tal ecuanimidad. Habría que preguntarse quién es el que critica y quién es el criticado. Si consideran que es el cuerpo el que es criticado, entonces no hay necesidad de preocuparse porque saben que el cuerpo es efímero y está destinado a perecer tarde o temprano. Es un contenedor de material asqueroso como orina, materia fecal, etc. ¿Por qué debería afectarles esto? Ustedes no son el cuerpo. Si lo que se critica es el Atma, el mismo Atma está presente en ambos, en la persona que critica y en la que es criticada. Esto significa que se critica a sí misma.

Tanto la alabanza como la crítica pertenecen solo al cuerpo. Si el receptor responde a ello, significa que está aceptando su contenido. Si no lo recibe, este vuelve al remitente. Del mismo modo, si no reaccionan ante el abuso o la crítica que otra persona dirige contra ustedes, entonces esas cosas vuelven a ella.

La acusación o el insulto que alguien dirige contra ustedes es solo un reflejo de la mente de esa persona, que está llena de odio. Krishna pidió ayuda a Duryodhana. Duryodhana exclamó:

—¿Cómo es, Krishna, que me pides ayuda? Somos nosotros los que buscamos tu ayuda.

Pero Krishna le dijo:

—Quiero que recorras todo el reino y averigües si hay alguna persona buena.

Duryodhana emprendió su viaje y, tras recorrer todo el reino, regresó a casa de Krishna y le informó:

—Krishna, no he encontrado ni una sola persona buena en ninguna parte. Si acaso hay alguien con alguna buena cualidad, ese debo ser yo.

Krishna convocó a Dharmaraja, el hijo mayor de los Pandavas, y le pidió que recorriera el reino y averiguara si había algún hombre malo. Dharmaraja regresó después de inspeccionar el reino y dijo:

—Swami, no pude encontrar ni una sola persona mala. Si hay alguna mala cualidad, está solo en mí.

Esto demuestra que lo que ustedes ven es solo su propio reflejo. Puesto que Duryodhana estaba esencialmente lleno de cualidades malvadas, podía ver el reflejo de sus propias cualidades en todos. La condición del mundo que uno ve depende solo de su visión. Por eso Buda dijo que todos deben tener samyak dhrishti (buena visión).

Hay muchos vedánticos y autodenominados eruditos que predican muchos preceptos pero no los practican. Hay una historia de un pandit que dominaba todas las escrituras y predicaba a la gente. Solía pedir leche a una lechera que venía de un pueblo lejano. Como ella no era puntual en la entrega de la leche, un día el pandit le preguntó por qué venía un día a las 8 de la mañana y otro día a las 9, y no con regularidad, lo que hacía que su puja (adoración) se retrasara. Ella dijo que tenía que cruzar un pequeño río por el camino, para lo que tenía que utilizar una barca, y que el barquero daba prioridad a los clientes más pudientes, haciéndola esperar al segundo viaje. Dijo que ése era el motivo de su retraso.

El pandit se burló de su aparente ignorancia y le dijo: «Si cantas el nombre de Dios, Om Namo Narayana, no necesitarás la barca porque el río se desviará y te dejará paso. ¿Por qué no adoptas este fácil método?».

Como este upadesh (consejo) se lo había dado el erudito pandit, ella tuvo plena fe en sus palabras y ensayó el nombre de Dios mientras regresaba a casa. Al día siguiente, pronunció el nombre de Narayana y se metió en el río y lo cruzó sin ninguna dificultad, porque éste tetrocedió. Ella repitió lo mismo todos los días y pudo entregar leche a tiempo al pandit.

Al cabo de unos días, el pandit le preguntó cómo era capaz de llegar a tiempo todos los días. Ella le contó que seguía los consejos del pandit y que era capaz de cruzar el río pronunciando el nombre de Dios.

El pandit mismo no creía, aunque había aconsejado a la lechera. Quiso comprobar la veracidad de su propia afirmación y se dirigió a la orilla del río al día siguiente.

Cantó el nombre, pero sin fe plena, y se metió en el río recogiendo su dhothi (prenda inferior) para que no se mojara… y se ahogó en el río. Este es el destino de una persona que predica pero carece de fe en su propia predicación. La mujer analfabeta no tenía ninguna duda y tenía una fe total.

Por eso el dicho: «Se pueden decir mil cosas, pero practicar es difícil».

Ravikumar contó cómo su padre se curó, aunque no había podido librarse de la enfermedad después de 21 operaciones. La curación se debe a la fe total de esta familia. En la obra teatral en la que actuó Ravi, el ciego se acercaba a Jesús, rogándole que le devolviera la vista. Jesús le preguntó:

—¿Tienes fe en que puedo devolverte la vista?

Él respondió:

—Sí, tengo plena fe.

Lamentablemente, la gente ha perdido la fe y la creencia, que son como los dos ojos. Algunos tienen fe en Dios pero no creen en Sus enseñanzas. La fe total es necesaria para obtener la Gracia Divina.

Ashok Singhal habló sobre la encarnación de un Avatar, cada vez que hay una declinación del dharma. El dharma no puede declinar.

Krishna prometió que protegería a los sadhus. ¿Quiénes son los sadhus? No son sadhus aquellos que visten túnicas ocres o aquellos que sostienen el Gita en sus manos y predican. Un sadhu es aquel que percibe la unidad en la diversidad. Él tendrá unidad de pensamiento, palabra y acción. Esto se llama educación en valores humanos, que es E-H-V. En mi opinión, debería ser 3 H-V. Es la unidad de la cabeza, el corazón y la mano[1]. Es la combinación de pensamiento, palabra y acción, que es la trinidad de la humanidad.

Si ponen en práctica la condición humana, todos los obstáculos desaparecerán de su camino. Para tener un resultado efectivo deben hacer que se combinen lo positivo y lo negativo. La corriente divina es positiva; el cuerpo es negativo. El Atma es positivo y cuerpo es negativo.

El cuerpo es el templo, y el morador es Dios. Si el templo está deteriorado, aunque Dios esté dentro, la gente no lo visitará. Si el templo está muy bien cuidado pero dentro no hay ningún ídolo, no sirve de nada. Deben conocer bien la relación entre lo positivo y lo negativo.

Santhi (la paz) no está en los objetos exteriores. Está en el interior. Nadie puede darla en bandeja. No se puede obtener por la enseñanza de un preceptor. Tiene que venir de hridaya, es decir, de un corazón compasivo. La paz está dentro; fuera solo hay pedazos[2]. Cualquier búsqueda en el exterior no puede darles la paz.

Aunque la Divinidad lo impregna todo, solo en algunos lugares su refulgencia es explícita. La corriente eléctrica fluye a través de los cables. Aunque fluye a través de los cables, solo se ve a través de los focos o tubos de luz.

Nadie puede negar la existencia de la Divinidad en todas partes. Por ejemplo, ustedes están delante de Mí. Mi forma se refleja en sus ojos y su forma se refleja en Mis ojos. Si conocen la unidad de estos dos, no hay diferencia.

Cuando se concentran en Él, reciben Su mirada en sus ojos. Si quieren que Dios los mire, deben mirarlo a Él. La gente de Bharat (India) tiene muchas experiencias de este tipo.

No podemos tener una percepción directa del Señor dentro de nosotros; solo podemos experimentarlo. Para eso tienen que esforzarse con total fe. Si tienen buenos pensamientos, que se dirigen hacia la Divinidad, ustedes pueden florecer bien. Si tienen pensamientos perversos, se vuelven perversos. Esta es la verdad que Dios enseña al hombre. Si tienen buenos sentimientos en su interior, el reflejo será bueno en el exterior. No pueden obtener la paz del mundo exterior. Tiene que venir del interior.

Cuando los deseos se vuelven excesivos, no puede percibirse la conciencia átmica. Cultivan el deseo de tomar té, café, jugar a las cartas, visitar clubes, ver televisión, etc. Tienen que frenar esos deseos. Traten de reducir el consumo de café y té, y reducir también actividades inútiles y derrochadoras como jugar a las cartas, etc. En dos días se darán cuenta de que se han vuelto más inteligentes y felices. Debido a tales deseos innecesarios, se vuelven locos y esclavos de los hábitos, olvidando así su naturaleza humana.

Mathi (el sentido común), gathi (la meta), stithi (la posición) y sampathi (la riqueza) son las valiosas posesiones de maya (la energía ilusoria), pero todas ellas se pierden a causa de los excesivos deseos albergados. Predomina la cualidad animal, y los valores humanos están ausentes. ¿Cómo se puede alcanzar la paz con estos inconvenientes?

Cuando el sabio Vyasa pidió a Narada que le aconsejara cómo superar su inquietud, Narada le dijo:

—Has compuesto muchas epopeyas, pero no has progresado en tomar consciencia de la realidad. Compila el Bhagavatham, describiendo la gloria de Dios y la grandeza de la devoción.

Bhagavathamu (pronunciación en telugu) tiene cinco letras: bha, ga, va, tha, mu. En esta palabra de cinco letras, bha significa bhakthi (devoción), ga significa jnanam (sabiduría), va significa vairagya (desapego), tha significa Thatwam (principio sagrado) y mu significa mukthi (liberación).

La principal necesidad para la liberación es bhakthi. Da shakthi (poder, energía), y shakthi conduce a rakthi, que a su vez conduce a virakthi. Virakthi es la puerta de entrada a mukthi (liberación). Cuando se siembra la semilla de la devoción, se desarrolla la sabiduría, que nos conduce a la liberación. Vairagya es desprenderse de raga (el apego). El Bhagavatham muestra el camino hacia la liberación a través de la devoción y el desapego.

La historia de Prahlada ocupa un lugar importante en el Bhagavatham. Su padre lo sometió a todo tipo de sufrimientos, como hacerlo rodar desde una colina, ser arrojado a las profundidades del mar, ser pisoteado por un elefante, arrojado a un nido de serpientes, etcétera. Él cantaba constantemente el nombre de Hari, y no se le podía hacer ningún daño. Su padre, Hiranyakasipu, odiaba a Hari, y fue aniquilado por él.

En el Ramayana, Ravana secuestró a Sita en ausencia de Rama. Odiaba a Rama. Odiando a Dios no pueden conseguir nada. Amando a Dios, pueden conseguirlo todo.

El corazón de Prahlada estaba lleno del nombre de Hari. Cuando Hiranyakasipu, su padre, envió a Chanda y Amarka para enseñarle lo que se opone al amor divino, no pudieron causar ninguna impresión en el muchacho, que mantuvo sin interrupción su canto del nombre de Hari. Puesto que amaba a Dios y estaba lleno de devoción, no tenía ni rastro de miedo; ni derramó una lágrima.

Si cantas constantemente el nombre de Dios, lo obtendrán todo, es decir, riqueza, sabiduría, salud, dicha, etc. Si tienen fe total, Dios los bendecirá con todo lo que necesiten. Ravi dijo que le habían dado un medicamento. Eso fue creado por Bhagavan.

Quizá se pregunten por qué Bhagavan construye hospitales si puede crear medicamentos y curar a los pacientes. Se debe a la fe de la gente en el tratamiento. Aunque una enfermera o un médico administren una inyección de agua destilada, los pacientes se sienten felices y se curan gracias a su fe. Así pues, el hospital está destinado a las personas que tienen fe en los hospitales. La curación se basa principalmente en la fe del paciente.

El hecho de que Dios venga en forma humana es para facilitar que la gente tenga la proximidad de lo Divino, para que Él pueda transformarlos y darles felicidad. Solo un ser humano puede dar consuelo a los seres humanos. Samipyam (acercarse a Dios) ayuda en la fusión final con la Divinidad (Sayujyam). La conversación con Bhagavân resuelve los problemas. Su darshan ayuda en la aniquilación de los pecados, es decir Papanasanam.

El hombre debe tener los tres ideales: Daiva preethi (amor a Dios), papa bheeti (temor al pecado) y sangha neethi (moralidad en la sociedad). Estos ideales ayudarán a elevar al individuo, a la familia y a la sociedad. En esta tierra sagrada, los ideales sagrados son seguidos por numerosos santos y videntes. Por eso, a pesar de numerosos retos y obstáculos, el patrimonio cultural de Bharat (India) se mantiene. Es misterioso, maravilloso e inmortal.

Nos hemos convertido en esclavos de la cultura occidental y hemos descuidado nuestra propia cultura, de gran valor. Ahora los occidentales muestran respeto por nuestra cultura y la adoptan en gran medida. Es su fe en la cultura de Bharat lo que les ha estimulado a adoptar esta cultura. Los bharathiyas (indios) deben darse cuenta de los méritos de su propia cultura y dejar de descuidarla.

Nuestra cultura enseña que hay una sola religión, la religión del amor, y una sola casta, la casta de la humanidad. Nuestra cultura se basa en el amor, que está latente en todos, sean teístas o ateos o nacionalistas. No puede haber nadie sin amor.

Solemos ver cómo la vaca lame al ternero recién nacido con tanta ternura que el ternero se levanta solo después de este toque maternal. Ella limpia al ternero. La limpieza es una cualidad divina. Se debe desarrollar la pureza, que fomenta la unidad y conduce a la Divinidad. Pero ustedes solo tienen amigos delincuentes y enemigos ; estas son cualidades animales y demoníacas.

El hombre debe tratar de elevarse al estado divino, no descender a los estados animal ni demoníaco. «Sathyam vada; dharmam chara» (Digan la verdad; cumplan con su deber) es el mandato védico. Es facil decir la verdad. Es muy dificil decir una mentira y mantenerla. Al decir la verdad, están sentando las bases para las paredes del dharma. A través de esto pueden tener shanti (paz). Desarrollen el principio del amor. El amor es Dios. Vivan en el Amor.

[1] Juego de palabras: “head” (cabeza), “heart” (corazón), “hand” (mano). Son 3 “H” y se agrega “V” por “values” (valores).

[2] Juego de palabras entre “peace” (paz) y “pieces” (trozos), de pronunciación similar en inglés.


Traduccion SBd