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81 19/08/96 Gana la riqueza de la gracia divina | 19 de Agosto de 1996
Sai Kulwant Hall
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Este discurso no se publicó en la serie 'Sathya Sai Speaks'. Se publicó en Sanathana Sarathi, October 2013
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¿Alguien puede afirmar en este mundo «esto es bueno y esto es malo»?
Todo fue creado por Dios.
¿Quién puede comprender el misterio de la creación de Dios?
(Poema en telugu)
Estudiantes:
La vida misma se ha convertido en un problema insuperable. ¿Por qué? Porque la gente de hoy quiere seguir un camino fácil en la vida. No comprenden los problemas que encuentran en ese fácil camino. El camino puede parecer fácil, pero los problemas que presenta son muy difíciles de superar.
Todo el mundo quiere tomar un atajo. Si a alguien le duele la cabeza, quiere tomarse una pastilla que se la cure inmediatamente. Quieren que todos sus problemas se resuelvan de esta manera tan fácil. Incluso quieren alcanzar la liberación de esta fácil manera.
¿Qué es exactamente un camino fácil? ¿Qué significa la solución de los problemas? ¿Qué significa atajo? La gente no entiende los problemas a los que hay que enfrentarse adoptando tales medios.
En este mundo físico y mundano, en este camino de la actividad mundana (pravritti), la gente es incapaz de comprender el significado incluso de estas pequeñas palabras. Las palabras pueden ser pequeñas, pero su significado puede ser profundo. He aquí un pequeño ejemplo.
Utilizamos la palabra nityam para significar «todos los días». Aunque esta pequeña palabra se utiliza en la conversación cotidiana, tiene un significado profundo. Nityam significa ( en sánscrito ) lo que es verdadero, eterno e inmutable en los tres periodos del tiempo. Del mismo modo, cada palabra está dotada de un significado profundo.
Los pensamientos y los contrapensamientos son también responsables de los problemas de cada uno. La mente humana es muy peculiar. También es muy significativa y poderosa. Su funcionamiento en sí mismo es una gran maravilla. No tiene forma propia. Actúa sola, pero desempeña un doble papel. En un momento, da felicidad; en otro, da tristeza.
No hay lugar en este mundo donde la mente no pueda ir. Encontrarán su impacto dondequiera que miren. Con el poder de sus pensamientos, está presente en todas partes. El mundo es la creación de la mente (Manomoolam idam jagat).
La mente es responsable de toda la felicidad y la tristeza, el mérito y el pecado. Por eso el Vedanta declara: «La mente es la causa de la esclavitud y de la liberación» (Manah eva manushyanam karanam bandhamokshayo).
Una vez que ustedes comprendan el misterio de la mente, se librarán de todos los problemas. Piensan que su felicidad o su tristeza se deben a los demás. No. Ustedes mismos son los responsables tanto de su felicidad como de su tristeza. Sus pensamientos son responsables de ello. Es deber de la gente entender que su propia mente es responsables de todas sus alegrías y tristezas.
En este mundo hay 8.400.000 especies. Estas son de cuatro tipos: andaja, pindaja, swedaja y udbijja.
Las que nacen de huevos se llaman andaja. Las aves, las hormigas, los insectos y los reptiles pertenecen a esta categoría. Hay 2.100.000 de estas especies.
Los nacidos de un vientre materno, como los seres humanos y los animales, se denominan pindaja. Estos también constituyen 2.100.000 de especies.
Los que nacen del sudor se llaman swedaja y los que nacen de la tierra se llaman udbijja. Cada uno de ellos también constituye 2.100.000 especies.
De estas 8.400.000 especies, el ser humano ocupa la posición suprema. Por eso se dice: «De todos los seres vivientes, el nacimiento humano es el más raro (Jantunam nara janma durlabham)».
¿Por qué es tan difícil alcanzar el nacimiento humano? ¿Por qué se concede al nacimiento humano una posición tan elevada entre todos los seres vivos? ¿Se debe a su forma, inteligencia, belleza, riqueza o educación?
No, nada de eso. Estas cosas no son difíciles de conseguir. Pueden adquirirse con la práctica. Hasta un mono puede ser entrenado para andar en bicicleta, como se puede ver en el circo. Incluso una bestia salvaje como un tigre puede ser entrenado para sentarse en una silla con humildad y obedecer las órdenes del domador. Muchas de estas habilidades se adquieren con la práctica. Las personas no son una excepción.
Entonces, ¿qué cualidad hace al ser humano tan supremo? Es que solo el ser humano tiene la capacidad de darse cuenta de su verdadero Sí Mismo, seguir su verdadera naturaleza y experimentar la bienaventuranza. Los pájaros y los animales no pueden darse cuenta de su divinidad intrínseca.
«El alimento, el sueño, el miedo y la procreación son comunes a la humanidad y a los animales.
Solo la humanidad está dotada de sabiduría.
Quien carece de sabiduría vale lo mismo que un animal».
Ahara nidra bhaya maithunani samanyametat pasubir naranam.
Jnanam naranam adhikam visesham jnanena sunya pasubhissamana.
Aquel que carece de sabiduria y conocimiento no es mejor que un animal. Esto es lo que distingue al ser humano de las aves y los animales.
¿Qué es el verdadero conocimiento? ¿Es el conocimiento físico, o el mundano, o el de los libros o de las Escrituras? No. El verdadero conocimiento se logra por experimentar la unidad. «La sabiduría es haber experimentado la no dualidad». (Advaita darshanam jnanam).
Hoy en día, uno puede adquirir muchos tipos de conocimiento en música, literatura, danza, pintura, escultura, física, química, botánica, etc. Pero todos estos corresponden solo al conocimiento mundano y secular. Estos conocimientos no pueden conducirlos a tomar consciencia de Sí Mismos. Corresponden al camino exterior (pravritti). Ustedes, en cambio, tienen que seguir el camino interior (nivritti).
Al ver su cuerpo, se identifican con la forma. Pero ustedes no son el cuerpo; solo viven en el cuerpo. Por su forma, creen pertenecer a la raza humana.
¿Cuál es la raza de la piel? ¿Cuál es la raza de la sangre? ¿Cuál es la raza de los huesos y el pelo? ¿Cuál es la raza de los cinco elementos —tierra, agua, fuego, aire y éter— que constituyen su cuerpo? No pertenecen a ninguna raza en particular.
Entonces, ¿cuál es el sello distintivo de la raza humana? La divinidad. Utilizando el cuerpo como instrumento, deben percatarse del morador interno, y propagar en mundo esta verdad. El cuerpo es el campo (kshetra) y el morador interno es el conocedor del campo (kshetrajna).
No pueden identificarse con un auto solo porque lo conducen. El auto es diferente del conductor. El auto es el cuerpo, y el conductor es el morador interno. El morador es Dios mismo. Deben esforzase por comprender este principio divino.
El cuerpo se compone de cinco elementos
y está destinado a perecer tarde o temprano,
pero el morador no tiene nacimiento ni muerte.
El morador no tiene apego alguno y es el testigo eterno.
A decir verdad, el morador, que está presente como el Atma, es verdaderamente Dios mismo.
(Poema en telugu)
En esta era moderna, la gente da la máxima importancia al cuerpo, ignorando al Morador. Esa es la razón de sus pecados, sufrimientos, problemas y confusiones. Si quieren llevar una vida pacífica y verdadera, esfuércense por percatarse del principio del morador interno.
No hay otro camino para percibirlo, aparte del camino del amor a Dios. Esta es una declaración upanishádica: «¡Escuchen, oh hijos de la inmortalidad!» (¡Srunvantu viswe amrutasya putrah!).
Ustedes son hijos de la inmortalidad. Pero se consideran simples mortales, débiles e indefensos; esta es su debilidad. Son muy superiores incluso que los dioses del Cielo. El manantial de divinidad que surge de su corazón es superior incluso a la ambrosía; tal es la dulzura, la grandeza y el poder de su corazón. Pero son incapaces de tomar consciencia de este sagrado poder divino que está presente en ustedes.
Cometen pecados y errores, pensando que nadie sabe lo que están haciendo. ¡Qué tontos! Puede que los demás no lo sepan, pero ¿pueden ocultar a Dios sus pecados y errores? Aunque se escondan en el cuarto de baño o bajo la alfombra, no pueden ocultarle nada a Dios. Pueden ocultárselo a cualquiera, pero no a Dios.
Todos sus errores vuelven a ustedes en forma de reacción, reflejo y resonancia. Pero ustedes olvidan los errores que cometen, y culpan a los demás de sus propios problemas y sufrimientos. Nadie puede escapar de las consecuencias de sus acciones.
¡Oh, humanos! ¿Es posible escapar de las consecuencias de las acciones?
Aunque estudien las Escrituras y adoren a sus deidades familiares,
aunque vayan al bosque a realizar intensas austeridades,
es imposible escapar de las consecuencias de sus acciones.
Cuánta agua sacarán, depende del tamaño del recipiente,
no importa si lo sumergen en una laguna o en el inmenso mar.
(Canción en telugu)
Sin embargo, es posible escapar de las consecuencias de sus actos, por la gracia de Dios. En un momento, la gracia de Dios puede reducir a cenizas montañas de pecado. Esfuércense por merecer ese amor y esa gracia de Dios.
Cuando desarrollen esta relación divina con Dios, podrán librarse de cualquier tipo de pecados. Este es el Kali Yuga (la era actual). En esta era, lo que hagan con una mano vuelve a ustedes en la otra mano. No necesitan esperar a nacer de nuevo para obtener el resultado de lo que hacen. El resultado es seguro, pero nadie puede decir de qué modo y en qué situación llegará.
Ustedes están obligados a afrontar las consecuencias
de sus actos, estén donde estén,
en un bosque, en el cielo, en una ciudad o en un pueblo,
sobre una montaña o en en alta mar.
(Poema en telugu)
Nada puede ayudarles a escapar de las consecuencias de sus actos, excepto la gracia y el amor divinos. Por lo tanto, hagan el esfuerzo de alcanzar ese amor y gracia de Dios. Eso es lo que tienen que adquirir. De lo contrario, quedarán atrapados en este interminable ciclo de nacimientos y muertes .
El dinero puede ir y venir, pero el conocimiento de la Divinidad, una vez que ha llegado, nunca se va. Ustedes tienen que entender tres cosas: lo que nunca más se va después de haber venido, lo que nunca más regresa una vez que se ha ido, y lo que ni viene ni se va.
¿Qué es lo que ya no se va, una vez que ha venido? La sabiduría (jnana). Aquello que nunca más regresa, una vez que se ha ido, es la ignorancia (a-jnana).
Lo que viene y enseguida se va no es sabiduría. Lo que ni va ni viene es la Divinidad. Está en el corazón, y permanece allí para siempre. Los estudiantes deben comprender estos tres principios.
No es apropiado tener devoción a Dios por algún tiempo, e indiferencia después. Eso no es devoción (bhakti) en absoluto. Es solo ignorancia, que surge del ego. El ego es lo que va y viene.
Los pecadores no se preocupan por el Señor de Kailasa, |